I+D+I · Patente concedida · Abril 2026
Mantequilla con trufa, patentada
Un proceso industrial innovador y un producto que antes no existía en el mundo: todo el aroma de la trufa negra, estable durante cuatro meses.
La patente
Tres años de investigación para crear algo nuevo
Recibida en abril de 2026 después de tres años de trabajo, la patente acredita a La Tartufería como una empresa que apuesta por la investigación de nuevos productos de máxima calidad gastronómica.
Nos certifica como creadores tanto de un proceso industrial innovador como de un producto industrial que antes no existía en el mundo. La satisfacción y el orgullo de mostrarlo al mundo de la trufa y de la gastronomía son inmensos: aportamos a ambos algo que, seguramente, va a ser disruptivo.
4 meses
de estabilidad aromática, frente a las 2 semanas de la trufa fresca.
+200
moléculas volátiles definen el aroma singular de cada trufa.
30 ~ 70
trufas seleccionadas por cada lote de 10 a 20 kilos.
365 días
siempre disponible gracias a la trufa del hemisferio austral.
Lo que aporta la patente
Una receta de temporada convertida en producto industrial
01
Esterilización del siglo XXI
Con una tecnología de esterilización del siglo XXI, la trufa no pierde ninguna de sus decenas de aromas y estos se mantienen estables en el producto durante 4 meses. Nunca la trufa había traspasado el umbral de las dos semanas en el mantenimiento pleno de sus aromas.
02
La mantequilla, elevada
Hemos llevado un producto tan difundido y apreciado como la mantequilla a niveles gastronómicos desconocidos. Los pocos restauradores que la elaboraban con trufa sabían que su estabilidad era de horas (24/48 h). Hemos transformado una receta de chef de temporada en un producto industrial disponible todo el año.
Crisol de aromas
Cada gramo, la suma de todas las trufas
Ningún jamón ibérico pata negra sabe igual que otro: todos fantásticos, parecidos, pero no iguales. Lo mismo ocurre con la trufa. Procesamos cientos de kilos al año y cada una tiene su propio aroma, fruto de las más de 200 moléculas volátiles que definen su singularidad.
En cada lote de 10/20 kilos rallamos entre 30 y 70 trufas seleccionadas por sus mejores aromas. La mantequilla actúa de crisol y, tras días y semanas en contacto, la transferencia es absoluta.
Jamás se ha degustado un producto trufado tan impactante.
Ventajas para el canal profesional / horeca
Seguridad certificada
Las pruebas de seguridad alimentaria, unidas a las catas realizadas meses después de su producción, certifican una durabilidad de cualidades muy alta.
Menor coste
Al ser un producto industrial, el coste baja considerablemente frente a elaborarlo en el restaurante con una calidad parecida.
Exportación sin fronteras
Frente a los riesgos, costes y márgenes de la trufa fresca, multiplica el valor añadido, amplía el tiempo de comercialización y facilita aduanas, transporte y distribución.
¿Quieres probarla en tu cocina?
Escríbenos y te enviamos formatos, disponibilidad y condiciones para restauración y distribución.
